NANI F. CORES

  • El CCCB inaugura esta exposición que presenta los trabajos digitales y de vídeo fruto de la colaboración de la cantante islandesa con algunos de los mejores programadores y artistas visuales del mundo.
  • Repasa sus míticas colaboraciones con Michel Gondry, Spike Jonze o Alexander McQueen y otras más recientes como las de Jesse Kanda, Andrew Thomas Huang, Warren du Preez y Nick Thornton Jones.
  • Es, por el momento, la única oportunidad para verla en España.

NotGet

Si existe una artista en el mundo capaz de hacernos creer que lo extravagante puede ser comercial y transformar lo difícil en sencillo esa es la islandesa Björk. Maestra en el arte de conjugar lo experimental y lo pop, y arrastrar al gran público, cual flautista de Hamelín, a una propuesta de lo más íntima y personal.

Con el medio siglo de vida superado, su carrera, prácticamente, comenzó a la par: con tan solo 5 años ingresaba en el conservatorio, a los 11 grabó su primer disco y a los 15 se graduaba como pianista clásica. Con 20 años tuvo su primer éxito internacional con The Sugarcubes y a los 28 publicaba su primer álbum en solitario: Debut.

Sin duda Björk no habría llegado tan alto sin contar con la ayuda de su prodigiosa voz -el crítico de música clásica del The New Yorker, Alex Ross, la define como una de las voces más privilegiadas de su época llegando a equipararla con la de Maria Callas- y la de un nutrido grupo de colaboradores. Ellos han sabido transformar sus composiciones e ideas en impactantes propuestas visuales, que se han convertido en pequeñas piezas de coleccionismo y la han situado en lo más alto dentro de la innovación musical.

Experiencia multisensorial

De esto, precisamente, trata Björk Digital, una exposición inmersiva de realidad virtual que presenta los trabajos digitales y de vídeo fruto de la colaboración de la islandesa con algunos de los mejores programadores y artistas visuales del mundo.

Esta experiencia multisensorial llega al CCCB de Barcelona (hasta el 24 de septiembre) tras su paso por ciudades como Tokio, Sidney, Montreal, Reikiavik, Londres, México DF y Los Ángeles y será, al menos por el momento, la única oportunidad para ver la exposición en España.

La muestra combina múltiples disciplinas: performance, cine, instalación, vídeo e interacción, e incluye varias piezas audiovisuales producidas con la última tecnología en el campo de la realidad virtual. Repasa varios de los trabajos que Björk ha realizado junto a Michel Gondry (¿quién no recuerda aquellos primeros vídeos para temas como Hyperballad o Bachelorette?), Spike Jonze (ídem con It's Oh So Quiet), Alexander McQueen, Nick Knight, Stephane Sedanaoui, a los que se suman los más recientes junto a Jesse Kanda, Andrew Thomas Huang, Warren du Preez y Nick Thornton Jones.

Ópera tecnológica en varios actos

El CCCB, que con esta propuesta abre una nueva vía para la investigación sobre nuevas experiencias en espacios expositivos, la define como una "ópera tecnológica en varios actos". Los visitantes deben estar preparados para un intenso recorrido visual y sonoro de unos 90 minutos de duración, en el que se les guiará por diferentes entornos multimedia de última generación. Las entradas, por cierto, deben comprarse de forma anticipada, reservando fecha y hora concreta y se accederá en grupos de solo 25 personas (no está permitido el acceso de menores de 14 años).

Gran parte de la exposición gira en torno al último trabajo de la artista, Vulnicura, publicado en 2015 y que supone una puerta de entrada a su yo más oscuro y dolorido tras la difícil separación de su pareja, el artista Mathew Barney, con el que convivía desde el 2000.

Una de estas piezas es Black Lake, videoclip creado por encargo del MoMA y dirigido por Andrew Thomas Huang. Rodado en una zona montañosa de Islandia, regala al espectador una experiencia envolvente a base de imágenes panorámicas y un rompedor sistema de sonido diseñado a medida. Huang repitió colaboración en Stonemilker VR, una pieza donde podemos disfrutar de un recital exclusivo de la cantante rodada en una remota playa de Islandia y se presenta en formato realidad virtual con tecnología de 360º.

Una polilla gigante

Mención aparte merece Mouthmantra VR, de Jesse Kanda, que capta el interior de la boca de la artista mientras canta la pieza que le da título, recopilando intensas imágenes de sus dientes y su lengua, que se retuercen y parecen cobrar vida propia.

Por su parte, NotGet VR, dirigida por Warren Du Preez y Nick Thornton Jones, presenta a Björk transformada digitalmente en polilla gigante gracias a las impresionantes máscaras diseñadas por el artista James Merry. Y Quicksand VR, realizado por Neri Oxman, captura el directo de Björk en Miraikan (Tokio) en realidad aumentada.

También habrá un espacio de aprendizaje interactivo, donde se podrán apreciar los novedosos instrumentos musicales de Biophilia, la aplicación creada por Björk que juega con la música, la naturaleza y la tecnología. Una vez más, Björk consigue adelantarse a su tiempo.