HÉCTOR M. GARRIDO

  • La tasa de vacantes en España es apenas del 0,8%, lejos de la media comunitaria del 1,9% y del resto de grandes economías comunitarias.
  • Según Luis Zarapuz, economista de CC OO, indica que se "aceptan empleos de malas condiciones" porque la alternativa es el paro y la falta de ingresos.
  • "La contratación es de baja cualificación y este tipo de recursos son más fáciles de encontrar", añade Florentino Felgueroso, investigador de Fedea.
  • Lee el informe de Eurostat [PDF, en inglés].

Seguridad Social

La recuperación se consolida, el empleo crece a tasas aceleradas, el paro ha caído casi diez puntos desde el peor momento de la crisis —aunque sigue siendo el segundo mayor de Europa— y, sin embargo, la tasa de empleos vacantes en España es la peor de todos los países de la UE. Siempre había coqueteado en los últimos puestos pero, según Eurostat, en el primer trimestre de 2017 ya es la baja de todos los países comunitarios.

La agencia estadística ha informado este lunes que la proporción de empleos vacantes en España en relación al total es del 0,8%, lejos de la media comunitaria del 1,9% y de otras grandes economías comunitarias como Alemania (2,6%), Reino Unido (2,4%) o Países Bajos (2,6%)... y muy cerca de los países que peor lo han pasado en la crisis, como Portugal (0,9%), Grecia (1%), Irlanda (1%) o Chipre (1,2%).

Vacantes
NOTA: Francia, Dinamarca, Italia y Malta no aparecen porque sus datos no son compatibles; Bélgica, porque aún no ha proporcionado el dato del primer trimestre (en 2016 cerró con un 2,9%).

Para explicar por qué España está a la cola, es importante definir de qué estamos hablando. Una vacante, según Eurostat, es un "puesto que acaba de crearse, desocuparse o a punto de quedar sin dueño". Además, el empresario debe buscar activamente a un candidato externo para cubrirla. Se puede ocupar,  con alguien de dentro de la compañía, pero el cálculo excluye expresamente la promoción interna.

¿Qué mide entonces la tasa? Pues la relación porcentual entre las vacantes y la suma de puestos vacíos y ocupados. "La tasa puede indicar tanto algo positivo como negativo", explica a 20minutos Luiz Zarapuz, economista de CC OO. "Una tasa baja podría señalar que el mercado laboral es eficiente, que la empresa cubre vacantes rápidamente o que existe una amplitud de ofertas a elección del trabajador". Florentino Felgueroso, investigador asociado de Fedea, concuerda con él. "En España, un país que crece tanto, una tasa baja de vacantes puede indicar que no hay problema para cubrirlas".

Pero también puede indicar aspectos negativos en un país con mucho paro, como el español, o el griego, o el portugués, que se encuentran todos en el pozo de la estadística. Según Zarapuz, una tasa baja de vacantes puede indicar que se oferta poco empleo o que se trata de un mercado donde la oferta casa enseguida con una demanda 'hambrienta' que acepta rápidamente lo que sea con tal de tener trabajo.

"En países que sufrieron un paro cercano al 30% y con mucho desempleo de larga duración [1,9 millones de parados lleva más un año buscando ocupación] los trabajadores cogen el primer empleo que les ponen encima de la mesa aunque sus condiciones sean malas, porque no tienen otra alternativa al paro y a la falta de ingresos. En estos mercados, enseguida casan la oferta y demanda en las condiciones que pide el empresario", dice Zarapuz.

Pero una tasa baja de vacantes no solo sería un síntoma de funcionamiento desigual a favor del empresario. Dentro de las dudas que ambos expertos expresan sobre la confección de esta estadística, Felgueroso sugiere que en España influye también el tipo de trabajo ofertado.

"Aquí se realiza una contratación de más baja cualificación que en otros países y este tipo de recursos son más fáciles de encontrar por el empresario", explica el experto de Fedea, que también apunta un mercado laboral en el que "se despide muy rápido, el doble que en la media europea". Zarapuz también se agarra a este argumento. "España es un mercado laboral con pocas vacantes y con elevada rotación laboral de empleos temporales".

Por eso en países de la UE con más empleo fijo, con más trabajos de mayor valor añadido —que implican procesos de elección más complicados— y con menos paro, la tasa de vacantes es más alta. "Son estados que ofrecen un mayor poder de negociación y oportunidades de elección al trabajador ante las condiciones planteadas por el empresario", dice Zarapuz. "Allí no están tan obligados a asumir cualquier cosa que les plantee el empresario".