En la novedosa y dinámica Semana de la Moda de Nueva York, se alternan marcas noveles, propuestas eminentemente comerciales y colecciones de moda de primer orden. Entre estas últimas, se encuentran Naeem Khan, Badgley Mischka y un brillante Delpozo que desfiló ayer en los muelles de Chelsea en Manhattan. Naeem Khan se decantó por el blanco y negro, los tejidos complejos, los bordados, flecos y su tan famosa geometría visual. En Badgley Mischka volvieron a su feminidad empolvada, sencilla, vaporosa y con un punto cursi de boudoir de señora de principios del siglo XX. Pero Delpozo, que se consolida declinando su ADN una y otra vez, presentó una colección que daba una vuelta más a sus desfiles previos. Josep Font, su director creativo, se inspiró en la serie de fotografías «Swimming pools» de la fotógrafa eslovaca Maria Svarbova y en el mundo del curioso y divertido Xavier Cugat, un español universal que conquistó América con su música y su temperamento. Volantes y vuelo Los habituales elementos de Font para Delpozo -organzas superpuestas, tejidos con escamas de plexiglás cosidas a mano, mangas de pétalo y el clásico lazo de la casa- se combinaron con una selección de piezas llenas de color. Imperaban los volantes con caída, las faldas con abertura frontal, la asimetría, las mangas muguet, la reinterpretación de las teselas de mosaico de las piscinas y el paisley en gazar de seda, todo regado del dinamismo y la luz de las películas de Esther Williams y las grandes producciones de Hollywood. El contraste lo ponían los austeros atuendos minimalistas de lino y viscosa. La rafia, auténtica y natural presidió el desfile convirtiéndose en curiosos turbantes de lazo muy femeninos que recordaban, entre vestidos de colores y volantes, las noches caribeñas de Carmen Miranda. Delpozo, que abrirá tienda en el Dubai Mall en un par de meses, sigue ampliando sus fronteras y consolida las líneas de producto existentes. Las capelinas -exageradas e intemporales a la vez- se versionan como prendas estrella con vocación de durar siempre. Las babuchas y sandalias planas de otras temporadas han hecho furor. Esta temporada, el zapato plano de lazo se ha decorado con tul y pedrería en tonos ácidos y llamativos. Los modelos altos, con tacones de plexi transparentes, son de una gran delicadeza. Y su pequeña colección de pochettes de mano, con el ya clásico lazo en cuero o con una tira de sujeción lateral, han ido cobrando color, alternándose con minaudières redondas que más bien parecen golosinas gigantes de Alicia en el País de las Maravillas. Reto cumplido Con constancia, calma, precisión, buen gusto, conocimiento, profesión, pasión y orgullo, Josep Font y los nuevos propietarios de la empresa han conseguido que una marca a la deriva como era Delpozo, se haga universal, sin prisa pero sin pausa, superando las más altas cuotas que su fundador viese en vida. Delpozo, intemporal, surrealista e inspirador, no sigue tendencias ni pierde su esencia, convirtiéndose así en un «demi-couture» de referencia. Palabras mayores, en una semana de la moda de Nueva York ligera y comercial.