OCTUBRE de 2009 un vídeo grabado por una cámara de seguridad en una calle de Nápoles mostró por primera vez en primer plano un asesinato de la Camorra. Las imágenes dieron la vuelta al mundo, tremendas en su simplicidad: un tipo fuma un cigarrillo en la puerta de un bar, sale un individuo, saca una pistola, le dispara tres veces, lo remata en el suelo con un tiro en la nuca y se va. Todo muy rápido, seis segundos. La policía italiana divulgó las imágenes para identificar al asesino, que pasaba ante la cámara solo cubierto con una gorra. Todo el mundo le vio la cara. A los 20 días arrestaron a un sospechoso, se parecía al hombre del vídeo y todo aparentaba estar clarísimo. Bien, deben saber que hoy ese asesino todavía no tiene nombre. Más allá de la impresión que causaba aquel vídeo, lo interesante es lo que ocurrió luego, que ha tenido escasa repercusión.

 

 

seguir leyendo