VICTORIA LUNA

  • "Somos la izquierda y queremos que se nos vea así", defendió Cristina Narbona, futura presidenta del PSOE, en el 39º Congreso Federal.
  • Ni la presidenta andaluza ni ninguno de los exsecretarios generales del partido salvo Almunia asistirán a la ceremonia de clausura de Sánchez.
  • Susana Díaz: "Yo quiero a mi país, creo en España y defiendo la Constitución".

Pedro Sánchez

Tras nueve meses de una batalla interna feroz con vistas a un 39 Congreso Federal que parecía que no iba a llegar nunca, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha logrado este sábado que el partido asuma la hoja de ruta con la que se presentó a las primarias el pasado 21 de mayo, en las que venció rotundamente a sus rivales Susana Díaz y Patxi López y se hizo de nuevo con la secretaría general. Y esa hoja de ruta, que reivindica la izquierda sin complejos, incluye la apuesta por una España "plurinacional".

"Somos la izquierda y queremos que se nos vea así", defendió Cristina Narbona, futura presidenta del PSOE, para quien el congreso que termina este domingo "marca un antes y un después en la historia del PSOE". "El espíritu es volver a conectar con los ciudadanos y hacernos merecedores de la confianza que perdimos y emprender un nuevo rumbo a La Moncloa", añadió.

Con contundencia y sin sorpresas, los delegados de todas las federaciones, reunidos en tres comisiones de trabajo en la primera jornada del cónclave, lograron este sábado pactar la mayoría de las enmiendas que el equipo de Sánchez planteó sobre el texto de la ponencia elaborado por la gestora. Solo unas cuantas cuestiones han acabado votándose, y una de ellas ha sido el reconocimiento del "carácter plurinacional del Estado".

Este debate no era visto con buenos ojos por sus antiguos adversarios ni por varios sectores del partido, pero la enmienda ha sido ampliamente aprobada tras una votación en la comisión sobre la ponencia política, pasando así, tal y como figuraba en el programa de Sánchez, a formar parte del nuevo proyecto estratégico del PSOE para los próximos lustros.

El texto recoge el compromiso de defender "una reforma constitucional federal" para "perfeccionar el reconocimiento del carácter plurinacional de España apuntado en el artículo 2 de la Constitución", que habla de nacionalidades y regiones, si bien se deja claro que "la soberanía reside en el conjunto del pueblo español". El apartado que lo abordaba fue aprobado después de que la enmienda que pedía su supresión, y que defendió la delegación asturiana, fuese rechazada por 41 votos a favor y 165 en contra de los delegados.

"Yo me siento cómoda con el artículo 2 de la Constitución", afirmaba Susana Díaz al ser preguntaba al respecto. "Yo quiero a mi país, creo en España y defiendo la Constitución". Y ello, el mismo día que Alfonso Guerra, que apoyó a la presidenta andaluza, abogaba en un artículo en la revista Tiempo por aplicar ya el artículo 155 de la Constitución para frenar "los excesos de los secesionistas" en Cataluña.

Monarquía versus república

También ha salido adelante el planteamiento de Sánchez sobre el modelo de partido, una de sus grandes promesas de campaña, y que pasa principalmente por consultar obligatoriamente a la militancia tanto los acuerdos de gobierno como "el sentido del voto en sesiones de investidura que supongan facilitar el gobierno a otro partido político", reza el texto.

En cuanto al dictamen de la comisión económica, apuesta por la derogación de la reforma laboral aprobada por el Gobierno del PP y aboga por un nuevo modelos económico basado en la transición ecológica de la economía", en particular la transición energética. También incluye otras líneas estratégicas como la "evolución hacia una renta básica universal" y estudiar la viabilidad de un impuesto negativo sobre la renta.

Además de la cuestión plurinacional, ha habido debate en torno a la enmienda de Juventudes Socialistas que pedía regular los vientres de alquiler en contra de lo planteado por el oficialismo, pero ha sido finalmente rechazada sin problemas por 175 votos frente a 31 porque "suponen una mercantilización de las mujeres". Mucho más difícil resultó, en cambio, la clásica discusión entre monarquía y república, en virtud de otra enmienda de Juventudes que defendía " implantar la República como modelo de Estado".

El temor a que llegase viva al plenario, donde había posibilidades de quedar aprobada en votación porque se había ido la delegación andaluza, la más numerosa, al completo, llevó a la nueva dirección aún sin nombrar a una intensa negociación. Así, consiguieron pactar una transaccional en la que se eliminaba la referencia al modelo de Estado para hablar simplemente de "los valores republicanos".

También ha habido renuncias, no obstante, en aras de la conciliación, como no incluir en la ponencia las críticas iniciales a la labor de gestora, a la que acusaban de haberse extralimitado en sus funciones. Tampoco se hace refrencia alguna a la abstención para dejar gobernar a Mariano Rajoy, en el relato sobre el declive electoral del PSOE no aparecen culpables.

Un Congreso atípico

Y todo en un congreso atípico, sin sorpresas ni sobresaltos, que muchos han descrito como "un paseo militar" por la ausencia de confrontación, en el que la mayoría de delegados sanchistas ya hacía presagiar que el proyecto se impodría sin problemas, y en el que la mayoría de los nombres propuestos por el secretario general para formar la nueva dirección ya se conocían de antemano. Una Ejecutiva de fieles, a su medida, que será ratificada este domingo y a la que ha sumado a Patxi López y al presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, defensor de Díaz en las primarias.

"Es un congreso zen, sin emoción, morbo ni bronca, sin tiras y afloja...", decía al respecto un dirigente cercano a la presidenta andaluza, Susana Díaz. De hecho, tanta placidez ha sido percibida por parte de los sanchistas como "falta de interés" y de implicación por parte de aquellos que perdieron las primarias. "Están como dándose mus", afirmaba un dirigente. "No estamos de brazos caídos, lo que pasa es que no podemos hacer nada. Cualquier cosa que digamos sería malinterpretada, alguien saldría a decir que no aceptamos los resultados o que queremos poner palos en las ruedas...", explicada un alto cargo del PSOE andaluz.

Tensión y frialdad

La ausencia de intensidad, no obstante, no ha evitado que en el ambiente haya flotado cierta tensión y frialdad, especialmente cuando, al arranque del cónclave, se ha visionado un vídeo del expresidente del Gobierno Felipe González, ausente por primera vez de un congreso del partido, por encontrarse de viaje en Colombia.

En una grabación de menos de un minuto, González, que junto con la vieja guardia del PSOE apoyó a Díaz en las primarias, no mencionó a Sánchez en ningún momento, y en una mensaje tan corto como aséptico, le deseó "los mejores resultados" y "la mayor capacidad de acierto" en su estrategia para volver a hacer del partido la "primera fuerza" política en España. Una petición, la de ganar, que tembién le hicieron en declaraciones publicas el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y Susana Díaz.

Los gritos de "¡presidente, presidente! contrastaban con la seriedad de Díaz y los exsecretarios generales Los aplausos y el entusiasmo de buena parte de los delegados, que recibieron a Sánchez con una larga ovación y gritos de "¡presidente, presidente!", contrastaban con la seriedad de los exsecretarios generales Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba, que protagonizaron sendos gélidos abrazos con el nuevo líder, o con el rígido semblante de Díaz cuando en su discurso de inauguración el italiano Gianni Pittella se refirió a ella tras alabar el "coraje" de Sánchez.

Tampoco ayudaba al buen clima el hecho de que en la ceremonia de clausura de este domingo, en la que el secretario general hará un mitin ante miles de militantes, no vayan a estar presentes ni Rubalcaba, ni Zapatero, ni Díaz, que tiene un viaje de Gobierno a París, ni la secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, mano derecha de la líder andaluza. Sí estarán el presidente valenciano Ximo Puig, el extremeño Guillermo Fernández Vara y el aragonés Javier Lambán. El de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page aún no lo ha decidido, según fuentes de su entorno.

Antes de la clausura, a primera hora, los delegados elegirán a la nueva Comisión Ejecutiva Federal propuesta por Sánchez, aparte de los miembros del Comité Federal y a los del Comité de Ética y Garantías. Para la elección de unos 100 miembros del CF el secretario general se reunió este sábado con todos los líderes regionales, a fin de negociar la representación de sus federaciones en el máximo órgano del partido entre asambleas. La reunión con Díaz, la última de todos, no duró ni 10 minutos.