El zapato de tacón de Melania Trump se convirtió este martes en un símbolo -efímero- de la desconexión que tiene el clan presidencial con la realidad. La primera dama de Estados Unidos eligió en un primer momento un stiletto de vértigo para la primera visita a la zona afectada por el huracán Harvey. Lo completaba con una chaqueta verde tipo bomber del ejército, gafas de aviador, pantalones capri ajustados e iba perfectamente peinada. El conjunto provocó todo un revuelo en el universo de Twitter, tan propenso a la conmoción instantánea, pero el debate nacional duró lo que el vuelo a Texas. Melania bajó del avión en zapatillas de deporte blancas, con el pelo recogido en una coleta.

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