Merece la pena revisitar con nuestros hijos muchas viejas películas del oeste

Merece la pena revisitar con nuestros hijos muchas viejas películas del oeste

*** Rozila.com Notas de Prensa. Redes Sociales. ***

Nací en el 76, así que fui niña en los ochenta. En esa época, como bien sabréis muchos de los que me estáis leyendo, estábamos a años luz de tener la oferta audiovisual de la que nuestros hijos disponen ahora. Había dos canales públicos y todos veíamos más o menos lo mismo, lo que explica la nostalgia multitudinaria de las series y programas de hace tres décadas, algo que nuestros hijos difícilmente experimentarán cuando pasen de los cuarenta.

Entre aquella escasa oferta a nuestra disposición se encontraban las películas de vaqueros. Recuerdo perfectamente que, durante muchos años, era tradición ver el wéstern que programaban los fines de semana por la tarde, tras el telediario y los dibujos animados, en plena hora de la siesta.

No siempre eran películas del oeste, también había bélicas como Los cañones de Navarone. Y las del oeste no las emitían únicamente a esas horas, ya lo sé. Pero yo las identifico sobre todo a esa hora y me recuerdo viéndolas junto a mi abuelo, que sigue a nuestro lado, ya nonagenario.

Crecí amando esas historias. Las buenas claro, que son muchas. Bien sé que también hay en ese género, como en todos, muchas cintas malas y regulares.

Hablaba con mi compañero David Yagüe, autor del blog de novela histórica XX Siglos con el que comparto el amor nacido en la infancia por los westerns, que probablemente no seamos tan rara avis cómo pueda parecer. Tiene que haber muchos más niños por ahí que crecieron disfrutando lo que mi abuelo llamaba ‘vaqueradas’.

‘Río rojo’ (1948)

Por aquellos recuerdos tengo la íntima convicción de que muchas viejas películas del oeste, son país para niños.

Tendría que volver a verlas de nuevo, siendo ya madre, para saber hasta qué punto su ritmo, sus guiones, sus personajes son del gusto de los niños de ahora, son convenientes en estos tiempos modernos en los que vigilamos con más cuidado lo que presentamos a la infancia. Hay unas cuantas que he seguido viendo de adulta, pero otras permanecen en la niebla del disfrute pasado.

Hay muchos wésterns demasiado violentos, complejos o que han quedado tan anticuados que no tiene sentido recuperarlos. Pero también los hay aptos, asumiendo que son productos culturales hijos de su tiempo y que yo creo que los niños son capaces de manejar eso. Y estamos en una época prolífica en contenidos, pero en el que no nos llegan tantos que sean de calidad y y se puedan disfrutar en familia. Casi todo suele ser demasiado infantil o demasiado adulto.

Con mi hija de momento solo he visto una: Horizontes de grandeza de William Wyler. Y sé bien que esa sí es recomendable para niños a partir de unos ocho o diez años. Solo sus casi tres horas pueden suponer un problema, pero si no nos empeñamos en verla de una sentada no tiene que ser ningún problema. En ella Gregory Peck es un marinero del este en tierra que se niega a usar la violencia, que lleva el calor por dentro sin importar lo que piensen los demás, y que convierte esa actitud en el camino a seguir para prosperar. Junto a él Jean Simmons como una maestra empeñada en conservar su independencia, una mujer fuerte que se niega a vivir a la sombra de un hombre solo porque aquella sociedad lo exija.

‘Horizontes de grandeza’ (1958)

Hablando con David Yagüe, sin tener que pensar apenas, enseguida nos vinieron a la mente títulos que nos gustaría revisar en familia, con nuestros niños como Los tres padrinos, un cuento de navidad versionado con cowboys; ese otro alegato pacifista que era Lanza rota Con James Stewart, la película en la que yo pensé tras ver Avatar; la divertidísima Las colinas de las batallas del Whisky; el camino contra la adversidad de Caravana de mujeres

‘La diligencia’ (1939)

Hay más. Algunas que pueden ver niños de ocho años, otras a partir de diez o doce. No sé cuáles recomendaríais vosotros, pero a nosotros no paraban de ocurrírsenos títulos: El dorado, El álamo, La diligencia, Río Bravo, La leyenda de la ciudad sin nombre, Los profesionales, Soldado azul (esa ya en la adolescencia), Valor de Ley, Pequeño gran hombre, Río Rojo

Sería una pena que todas esas buenas historias se perdieran.

‘Caravana de mujeres’ (1951)

Para terminar, aquí tenéis una lista con las mejores películas de vaqueros en las que aparecen muchos otros títulos: Centauros del desierto, La conquista del Oeste, winchester 73, Cimarrón

La entrada Merece la pena revisitar con nuestros hijos muchas viejas películas del oeste aparece primero en Madre Reciente.

Publicado en Ser Madre.

Leave a Reply