Puede que el caso de la pequeña Sahana Khatun no llame tanto la atención. La epidermodisplasia verruciforme que sufre no le impide todavía llevar una vida normal. Se manifiesta únicamente a través de las extrañas verrugas de aspecto vegetal que le crecen en la cara, concretamente en la barbilla, las orejas, y la nariz. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede con Abul Bajandar, el hombre árbol cuya historia dio la vuelta al mundo el año pasado, para la ciencia Khatun puede resultar incluso más interesante.

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