En 2007 una pareja de Las Palmas decidió tener un hijo. El hombre se había hecho una vasectomía años antes, después de haber sido padre en una relación anterior. La pareja, por tanto, se informó sobre el proceso de fecundación in vitro en el Instituto Canario de Infertilidad (ICI). Un urólogo le realizó dos biopsias testiculares al hombre para extraerle el semen. En su siguiente ciclo de ovulación, a Ruth, nombre supuesto, se le extrajeron cinco óvulos. Los dos con más posibilidades fueron transferidos a la mujer, y la pareja aguardó hasta confirmar que Ruth estaba embarazada. La feliz noticia empezó a romper la relación.

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