Los Rolling Stones en su era de transición musical y cultural. (Foto: Archivo)
En un frío día de enero de 1967, mientras el mundo aún navegaba por las turbulentas aguas de los cambios sociales de los 60, The Rolling Stones lanzaron una de las canciones más controvertidas y significativas de su carrera: “Let’s Spend the Night Together”. Este sencillo, lanzado como un doble cara A junto con “Ruby Tuesday”, marcó un punto de inflexión en la trayectoria de la banda.
“Let’s spend the night together, now I need you more than ever…”
— Mick Jagger / Keith Richards, 1967
Un sonido más maduro y provocador
Hasta entonces conocidos por su blues rock crudo y sus letras rebeldes, con este single los Stones dieron un paso audaz hacia un sonido más sofisticado y líricamente provocador. “Let’s Spend the Night Together” era una declaración de intenciones: un tema de piano rock enérgico, con un riff icónico y una letra que, para la época, rayaba en lo escandaloso.
La censura y el impacto cultural
La canción no pasó desapercibida para los guardianes de la moral:
- Ed Sullivan Show: Para poder interpretarla en el popular programa de televisión estadounidense, Mick Jagger fue obligado a cambiar la letra a “Let’s spend some time together”, un episodio icónico de la lucha entre el rock y el conservadurismo.
- Radios conservadoras: Muchas estaciones, especialmente en Estados Unidos, se negaron a emitirla o solo programaban su cara B, la melancólica “Ruby Tuesday”.
- El contraste perfecto: Esta censura, irónicamente, solo alimentó la fama de la banda como los “chicos malos del rock”, en contraste directo con los Beatles.
El legado del single
Hoy, más de medio siglo después, “Let’s Spend the Night Together” es considerada un clásico atemporal. Representa ese momento crucial en el que el rock & roll dejaba atrás la inocencia para abrazar una madurez artística y una actitud desafiante que definiría los años venideros.
La dualidad de este single (la energía sexual de “Let’s Spend…” y la poesía melancólica de “Ruby Tuesday”) demostró la versatilidad y profundidad que los Rolling Stones habían alcanzado, consolidándolos no solo como estrellas del rock, sino como artistas completos.



